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La historia del Bacará

Bacará - el principio

La historia del Bacará empieza hace 2600 años, con los antiguos etruscos en la península italiana. Los etruscos creían en nueve dioses, albergados en el Templo del Pelo Dorado, y exigían que se les ofreciese una virgen rubia para apaciguarlos. Un dado de nueve lados era lanzado para determinar su destino. Un cinco o menos significaban que tenía que entrar en el mar y ahogarse. Un seis o siete significaba que viviría y estaba libre de tener que lanzar los dados de nuevo. Con ocho o nueve era proclamada sacerdotisa

La historia del Bacará renació cuando las Cruzadas lo retomaron, en el siglo XIV. La Iglesia era de la opinión que las cartas eran seguramente obra del Demonio, sin embargo, en el mismo año en el que Gutenberg publicó la Biblia, imprimió cartas de jugar, que se volvieron en la primera baraja de tarot, con cada un de los naipes representando una clase social:

  • Espadas representaban la nobleza y posteriormente se tornaran en picas. El Rey David fue el primer Rey de Picas.
  • Monedas representaban la clase de los comerciantes y, más tarde, tomaron el formato de diamantes. El primer Rey de Diamantes fue Julio César.
  • Palos, que posteriormente evolucionarían para tréboles, representaban los siervos. El primer Rey de Tréboles fue Alejandro Magno.
  • Finalmente, copas (representando el Santo Graal y, por asociación, la Iglesia) evolucionaron para corazones. El primer Rey de Corazones fue Carlo Magno.

En el siglo XVII, Felix Falguiere revivió el ritual etrusco al crear un juego de apuestas similar usando cartas de tarot. Le llamó Bacará, de la palabra «baccara», término del argot veneciano para «cero», y así nació la historia del Bacará. Lógicamente en éstas instancias estábamos aún lejos de soñar con el Bacará en los casinos en línea.

Teorías alternativas sustentan que la historia del Bacará viene del chino "pai gow", y que vino para Italia a través de las expediciones de Marco Polo. "Pai gow" significa literalmente «hacer nueve», y también tiene las reglas de superposición del banquero.

El Bacará se vuelve el juego de la nobleza francesa

Al llegar a Francia, durante el reinado de Carlos VIII, la historia del Bacará evolucionó, pues los nobles abrazaron el juego con entusiasmo, llamándole inicialmente «Baccarat en Banque» y después «Chemin de Fer», francés para «ferrocarril». Los jugadores se alternaban el papel de banquero. El juego exigía cuatro personas como administradores.

Al principio, el juego era ilegal. Los nobles lo jugaban en secreto hasta que la ley creó impuestos que revertían los beneficios en favor de los pobres. Eso tornó al Bacará noble y popular. Jugar Bacará ya no era una práctica decadente, era simplemente filantropía.

Las cosas empezaron a cambiar con Napoleón. Aunque no volvió el juego ilegal, no lo aprobaba, por tanto el juego perdió popularidad. Cuando Louis-Philippe llegó al poder, la historia del Bacará fue desterrada y así quedó hasta 1907. En ese período negro, la historia del Bacará volvió a la clandestinidad sin nobles que lo jugasen (la Revolución Francesa los aniquiló). Los jugadores se ponían muchas veces a la merced de mafiosos sin escrúpulos que les estafaban.

Cuando el Bacará se volvió de nuevo legal en Francia fue un éxito. Casinos fueran construídos por todo el país, en Biarritz, Deauville, Nice, Cannes, y Mónaco. Ciertamente, aún estábamos muy lejos de jugar Bacará en línea.

El Bacará en el Reino Unido

Mientras que el juego se esparcía. La historia del Bacará se fortalecía en la Inglaterra victoriana, la época en la que era ilegal en Francia. La aristocracia británica la adhirió grandemente. El club Crockford's en Londres y las partidas patrocinadas por John Aspinall eran el escenario de intriga para la corte de la Reina Victoria.

Por supuesto, el escándalo estalló en la corte en 1890, cuando el compañero de juego del propio hijo de la Reina, el Príncipe de Gales, se vio en apuros. Sir William Gordon-Cumming, jugando en la casa de un millonario respetable, fue acusado de manipular un juego en favor de los miembros de su equipo, incluyendo el Príncipe de Gales. Sir Gordon-Cumming tuvo que firmar un acuerdo en el que decía que no volvería a jugar, sin que el Príncipe dijese nada en su favor. Esto hizo que Sir Gordon-Cumming fuese rechazado del círculo social y moviese un pleito por difamación. Eventualmente, lo perdió, pero todo ese negocio aburrió muchísimo a la Reina Victoria y dejando a toda la comunidad jugadora de Bacará muy preocupada.

El Sindicato Griego

En Francia la gente se esforzaba por dominar el juego desde su legalización. En los años 20, un equipo autodenominado el Sindicato Griego empezó a escribir la historia del Bacará como un de los mejores equipos de Bacará de siempre. Ese sindicato lo dirigía Nico Zographos, un ingeniero que había hecho un estudio matemático del juego. Tenía dos griegos, un armenio y un francés con los cuales empezaron a manipular casinos por toda Francia. Contaban las cartas e interpretaban el lenguaje corporal ganando más de 5 millones de dólares.

Bacará en las Américas

Mientras la historia del Bacará llegaba al siglo XX, surgieron algunas variaciones regionales: Chemin de Fer, Punto Banco y Banque eran las más populares.

En Argentina, una variante llamada «Punto y Banca» se desarrolló bastante llegando más tarde a Cuba. Después de la Revolución Cubana el Bacará llegó a las avenidas de Las Vegas, escribiendo una nueva historia. Tommy Renzoni la trajo para el Sands Casino y con ésto el casino hizo mucho dinero. Renzoni era un modesto empleado de casino que sin embargo no se benefició en nada con los inmensos beneficios que trajo al Sands. Poco después de la muerte de su querida esposa, se suicidó en el medio de la calle.

Todos los esfuerzos fueron encaminados a atraer a los jugadores americanos, se intentó crear un escenario exclusivo para el juego, con áreas vedadas y código de vestuario. Asimismo, en los años 50 y 60, la cultura de juego americana ya era demasiado casual y prefería juegos como los dados. Eventualmente, se alteraron las reglas y el Bacará empezó a atraer multitudes.

Bacará para las masas

Posteriormente en la historia del Bacará, los casinos inventaron el Mini-Bacará para que la gente pudiese jugar en el área principal del casino en una mesa con el mismo tamaño a la de blackjack. Así era menos intimidante para el jugador común y apenas requería un dealer en vez de los cuatro administradores habituales en el Bacará.

Actualmente, la historia del Bacará ha evolucionado y se puede jugar Bacará desde la tranquilidad de la casa en casinos en línea. Compruébelo en uno de nuestros casinos en línea.